15 oct. 2013

“Sí hice entierros dentro de la cárcel”

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“Sí hice entierros dentro de la cárcel”

Por Luisana González / Maracaibo / lgonzalez@laverdad.com
 15 de Octubre 2013.

El capellán de la Cárcel Nacional de Maracaibo conversó con el diario La Verdad y contó lo que vio y vivió dentro del penal. El sacerdote acompañó a los reclusos desde 2005 y culminó con el cierre de la Modelo. Tuvo que ganarse el respeto y la confianza de los reos con valentía. En una oportunidad, hasta lo usaron de escudo humano
El padre Néstor Burgos, capellán de la antigua Cárcel Nacional de Maracaibo, cuenta sus vivencias dentro del penal. (Foto: Eduardo Méndez)

La serenidad de Néstor Burgos se acabó al recordar su primera eucaristía en la Cárcel Nacional de Maracaibo en Sabaneta, clausurada el jueves 19 de septiembre de este año. La voz dulce del sacerdote tomó fuerza al rememorar la riña que acabó con el rito de despedida de aquel acto litúrgico en el área de enfermería. "Un interno me agarró por la sotana y me usó como escudo. En ese momento experimenté un susto extremo".

Burgos, religioso mercedario que prestó servicio en la cárcel desde 2005 hasta su clausura, recuerda cada detalle de aquel episodio. La veintena de reos que asistió a la misa se alteró cuando les daba la bendición. De repente los reclusos se aglomeraron, se fueron apretujando hasta dejarlo en el medio y empezaron a insultarse unos con otros. Pese a su intento por entender qué pasaba y evitar la trifulca, todo se le salió de control.

"Me dieron tantos golpes que me dejaron entumecido". No pararon hasta que le clavaron un arma blanca a uno de los internos. Apenas lo vieron caer se disolvió la reyerta. El apuñalado falleció y a Burgos lo llevaron en una camilla al área de enfermería. Allí le curaron los golpes y los raspones. "La sotana me la rasgaron toda".
El episodio, según el sacerdote, le sirvió para ganarse el respeto de los privados, a quienes en un primer momento no les agradó su actitud durante un tiroteo. Era su primera actividad en el penal, estaba reunido en el segundo piso con el personal administrativo y algunos custodios. 

Iba llegando un nuevo recluso desde el retén El Marite y sus nuevos compañeros lo esperaron con disparos. "Acabé debajo de una mesa refugiándome de las balas que iban y venían".

Ahora un poco más tranquilo, detrás de su escritorio y con una gran imagen de yeso de la virgen de Las Mercedes, patrona de los presos, como escolta, Burgos no titubeó al responder sobre la existencia de armas. "Se veían desde que uno entraba al penal. Antes solo eran armas blancas y chuzos realizados al estilo casero, pero luego cayeron las armas de fuego. Hasta armas de guerra".
Tras el incidente de la eucaristía se limitaron a usarlas en su presencia. "Ellos al verme golpeado ese día, bajaron su cabeza apenados y de inmediato se disculparon por la actitud tan violenta que tuvieron delante de mí".

- ¿Cree que a quienes mataban los enterraban en Sabaneta?
- Eso es lo que se dice, pero no puedo afirmar lo que no vi. En cada reyerta se hablaba de una cifra oficial, luego más atrás sale otra extraoficial y bueno cómo confirmar eso, es difícil.
- ¿Usted llegó a hacer entierros formales dentro de Sabaneta?
- Sí... (larga pausa) a varios, no recuerdo con exactitud a cuántos, pero sí. Aunque lo que generalmente se veía era que el carro funerario llevaba el féretro hasta el centro penitenciario y velaban a su familiar o conocido, y luego se iban para enterrarlos.

El padre Néstor Burgos se muestra tenso por la revelación y aclara que en el penal también participó y promocionó los bautizos, las primeras comuniones, las confirmaciones y hasta matrimonios.
- ¿Sí se llegan a regenerar los privados de libertad?
- Algunos, solo algunos buscan cambiar su vida. Aunque la sociedad tampoco los ayuda mucho. 

A un expresidiario se le niega el trabajo. 

Allí es cuando la situación se sale de control y ellos aceptan cualquier propuesta indebida. 

La tentación para ellos está latente. 
Otros reclusos simplemente al salir de la cárcel tiran a un lado la Biblia que llevan debajo del brazo durante años para que les bajen la pena o para salvar la vida de sus enemigos internos.

8 años trabajó el sacerdote con los reclusos de Sabaneta

Vocación
Néstor Burgos, religioso mercedario desde el año 2005 entró a Sabaneta como capellán. Su orden fue fundada en el siglo 13, bajo la inspiración de la virgen María y su fundador San Pedro Nolazco en España, con el fin de liberar a los cristianos cautivos. Se centra en el trabajo en las cárceles o lo que es la pastoral penitenciaria, no solo en Venezuela, sino en el mundo.

La cita
"Hubo iglesias dentro de Sabaneta que muchas veces obligaban a un recluso a pagar una mensualidad, para que lo protegieran o simplemente lo hacían para que les bajaran la pena".
Néstor Burgos. Capellán de la antigua Cárcel Nacional de Maracaibo.

Perfil
Nombre: Néstor Burgos
Fecha y lugar de nacimiento: 04/11/1979 en el estado Guárico, Venezuela.
Edad: 33 años.
Profesión: Lic. en Teología y Ffilosofía.
En 1996 ingresó al seminario Mercedario en Caracas a estudiar filosofía.
En 1999 se fue por un año al estado de Puebla en México, donde hizo el noviciado.

En el 2000 se fue a estudiar Teología en la Pontificia Universidad Lateranense en Roma, Italia, donde estuvo cinco años. Luego hizo una especialización en doctrina social de la Iglesia.

En mayo de 2005 profesó los votos solemnes en Roma. En septiembre, la ordenación diaconal en España. En noviembre del 2005 se vino a Maracaibo, donde comenzó con su labor de capellán, dentro de Sabaneta, hasta su ordenación sacerdotal que fue el 18 de marzo de 2006 en San Juan de Los Morros en el estado Guárico.


Sección: Noticias Internacionales.

Cadena de Periódicos 4º Poder 

Comentarios a: cadenacuartopoder@hotmail.com 

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